“Cada día hay que escoger un camino”

 

Noa Drezner (Tel Aviv, 11-VIII-1983) llegó al flamenco de casualidad. Se chocó con él mientras recorría vida con su hippy-furgoneta. Pero en esta parada algo debió de suceder porque no siguió trotando mundos.

Los años han hecho de ella una apreciable guitarrista que pelea contra todo para alumbrar su primer disco y engrosar la todavía escuálida y heroica nómina de guitarristas flamencas. Charlamos con ella mientras pasa por Madrid, ciudad en la que piensa establecerse en breve.

Por Pablo San Nicasio @pablosannicasio


¿Qué tal por Madrid?

“Pues bien, tan bien que pienso regresar y probar a quedarme algún tiempo. Casi siempre que estaba por aquí era de paso desde Israel hacia Cádiz. Pero ahora veo más posibilidades aquí que en el sur. No sólo a nivel de trabajo, también de actitud. Quizá el pesimismo cunde por allí…”

Y mira que conoces aquello

“Bueno, no es algo que tenga planeado, como casi todo lo que he hecho en la vida. Allí para estudiar es el sitio ideal. Pero quizá haya más posibilidades aquí. Por lo menos para mí en este momento. Soy de las que piensa que cada día hay que escoger un camino”.

 

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Tengo entendido que empezaste con el piano

“Sí, pero tener un piano era demasiado costoso para mi familia y cambié a la guitarra. Con doce años empecé a tocar en Israel. No un estilo en particular, más bien un poco de todo. Luego cuando estuve en la India me interesé mucho por el sitar y la música hindú”.

Así como que no quiere la cosa

“En mi país es bastante habitual que la gente se vaya a la India, o por lo menos desconecte del día a día de esa forma. En mi caso estuve un año entero, hasta que se me caducó el visado. Estuve en Benarés, ciudad auténtica total. Un poco como Jerez. Allí tuve un gurú que me guiaba en el asunto musical. Hasta que se me acabó el dinero y me fui a Londres a trabajar”.

 

¿De qué?

 

“Con mis artesanías y mis cosas. Vendiendo. Soy mega hippy”.

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Tu país es peculiar

 

“Es un tema delicado para mí. Tengo una relación amor-odio con él. Me libré de la mili de rebote, no es un sitio fácil para vivir, ni siquiera para decir que eres de allí. No tiene buena prensa, se opina de Israel sin saber… en fin. Me han dicho barbaridades o quitado trabajos por ser de allí sin conocerme. Y mira que yo soy una pacifista total…”

«Vi que con el flamenco podía compartir cosas, dialogar desde un primer momento con desconocidos, es una música increíble. Que une a las personas más que el hablar»

¿Y la guitarra flamenca?

“Bueno, en la India conocí a un chaval y nos hicimos novios. Con él estuve en España, recorriendo con nuestra furgoneta muchísimos sitios. En Granada conocí el flamenco. Fue algo muy muy importante. Ví que con el flamenco podía compartir cosas, dialogar desde un primer momento con desconocidos, es una música increíble. Que une a las personas más que el hablar. Decidí tomar clases pero los primeros profesores no me tomaban muy en serio. Hasta que di con uno que sí lo hizo y me enseñó bastante. Además me aconsejó ir a Jerez. Así que le hice caso y claro, pasé a ver y estar en fiestas con “El Torta”, “Moraíto”, “Periquín”, Diego del Morao… increíble. Claro, a la vez que seguía viviendo de mi artesanía, de mis clases de inglés, empezaba a acompañar en clases de baile y a partir de 2011 la cosa fue mucho más en serio”.

Mientras tanto, ¿mucho comentario machista?

“Bastante. Pero lo que no te mata te hace más fuerte. Y yo les entiendo, no les juzgo por ello. El flamenco es un mundo muy tradicional y que venga una mujer de Israel a tocar la guitarra y meterse en sus fiestas… bueno. También he dado con muchísima gente acogedora. Es más, muchos de los que al principio recelaban luego se han volcado conmigo. Ahora, como te decía antes, veo Madrid más abierta para lo que yo busco”.

¿Y no pensaste en intentar entrar en clases con alguien, o el mismo conservatorio?

“Pues es que lo que veía por allí no me acababa de convencer. O era muy caro. También soy de las que piensa que el flamenco no se aprende en una clase. Las vivencias con Morao, con “El Torta”… no caben en un diploma”.

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Y ya empiezas a tener tu sitio, tu nombre

“Poco a poco. Conocí a Antonia Jiménez de una forma increíble, en la misma calle, en Jerez. Tocando. Y gracias a ella pude sustituir a Bettina Flatter, otra tocaora muy buena, en el espectáculo de Marco Flores “Deflamencas”. Me acuerdo que tuve que estudiar a muerte casi de un día para otro, pero me gustan esos retos, de hecho me encantan. Con el tiempo aparecí en el documental “Tocaoras” y ahora estoy grabando ya mis propias composiciones”.

Ya hay vídeos en la Red

“Sí, he grabado dos, la seguiriya y las bulerías. Pero tengo hechos un total de siete y creo que ha llegado el momento de plantearse sacar el disco. Y un poco a eso vengo a Madrid. No me gusta parar”.

Y ves que por donde te mueves…

“Bueno, veo que falta impulso. Que hay gente que no ensaya, que no se mueve. Y mira, con empeño conseguí que dos locales de Jerez tuvieran música en vivo, programasen a artistas. Y eso es fundamental para los que empezamos. La expresión “me rindo” no va conmigo”. Sé que el futuro vendrá a favor porque yo me siento y necesito ser artista”.

@chalauracom

 

One thought on “Entrevista a Noa Drezner

  1. me teneis con la baba caida toddo el rato. Bebero total. Todo es, no bueno, buenisimo. Las entrevistas totales. La de Pedro..!Genial! por su sabiduria, talento y experiencia..Y el formato nuevo de la Webb una pasada, amén de sencilla y comoda, para zotes informaticos como yo misma..un ABRAZO Y ENHORABUENA, aurora a. de andrés

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