Menos bombas y más zambombas
Andaba este ‘chalao’ por Madrid buscando cómo impregnarse del mejor espíritu navideño y nada mejor que comenzar estas fiestas con una buena Zambomba Flamenca. Así que guié mis pasos hacia el Teatro La Latina y, a falta de pandereta en mano, acudí de la mano de mi amiga Belén. Confieso que ando loco por entrar en su portal. Son días de esperanza, de buenos deseos.
Dicen los que gozan de buena memoria que lo de la Zambomba Flamenca de Jerez se remonta a tiempos lejanos de patios y corralas. Alrededor de una hoguera se juntaban vecinos y familias para dar la bienvenida a la Navidad. Sin tele ni radiocasette, amenizaban las frías noches de Diciembre dando palmas, bailando y cantando en coro villancicos al Niño Jesús, al que acunaban principalmente por tangos y bulerías.
En la calle ambientazo. Gitanas tuneadas de gala para la ocasión y mucha señora recién salida de la peluquería; en estas fechas hay que relucir más que un «Ferrero Roché». En la cola no faltaba un carricoche con bebé incluido. También divisé al bailarín Joaquín Cortés y como la Navidad es tiempo de ilusión, escaneé a su alrededor por si estaba la Naomi Campbell cerca. Lo sé, he perdido pelo y me he quedado en los ochenta, pero es que en estas fechas no puedo evitar que me invada la nostalgia.
En el vestíbulo para entrar en ambiente una copita de anís mezclado con limón y aderezado con una hojita de hierbabuena; a lo mojito. Me lo tuve que ingerir al estilo ‘chupito salvaje’ cuando la acomodadora me informó de que con vaso no se podía entrar al patio de butacas. Aviso importante: La hierbabuena en hoja grande engullida de sopetón puede obstruir el gaznate.
Se apagan las luces y con una sencilla proyección que evoca una nevada invernal da comienzo la zambomba flamenca…
Suenan las guitarras de Jesús Núñez “Jesuli” y José Almarcha para dar paso a la exótica cantaora Naike Ponce que se arranca con “Diciembre”. Los primeros treinta segundos de sonido impoluto y emoción reposada en la garganta de esta gaditana me auguran una gran noche. Cuando se acelera el ritmo, Lucky Losada al cajón , entran las palmas y Juañarito Carrasco, Miguel “El Téllez”, Encarni Benítez, Raquela Ortega, Chelo Pantoja y Lincy Fernández cantan todos a una : “Suena la zambomba , suena los panderos que ha venido al mundo el rey de los cielos….” En ese preciso instante me teletransporto de La Latina a Jerez sin hacer transbordo. Ole.
Se van intercalando versiones de villancicos clásicos con otros que no conocía y se suman a la fiesta tres ilustres jerezanos: Fernando Soto, Tomasito y Diego Carrasco. Ahí es ná. Ya estamos todos.
La noche siguió con el listón muy alto. Tomasito, el niño robot que se tragó el metrónomo, aconsejaba que no le dieran “Madroños al niño” que tanto madroño se va a emborrachar. Pues parece ser que no le hicieron mucho caso.
Lincy Fernández nos regaló una emotiva “Sirva tu cuna” para que el mundo se reúna, que trajo a nuestra mente el recuerdo de los seres queridos que ya no están. Momento tierno que empañó ojos, inundó alguna mejilla y desparramó el rimel de ojos de mi amiga Belén. Es lo que tiene estas fechas, que se echa de menos a los que nos dejaron. Por eso es buen momento de darse una tregua y hacer las paces con los que todavía sí están. Ahí lo dejo.
Una introducción de lujo de la flauta travesera de Diego Villegas dio paso al clásico “Los Campanilleros» en las voces de Juañarito Carrasco, Fernando Soto y Naike Ponce. Consiguieron que borrase de mi mente cualquier otra versión.
Chelo Pantoja también tuvo su gran momento de embrujo cuando bailó y entonó «Mira qué bonita la Virgen María con su niño de la mano…» Su forma de moverse me tenía hipnotizado. Dicen que en las zambombas flamencas cualquiera puede participar espontáneamente y así ocurrió cuando el niño del carricoche, del que os hablé al principio, se arrancó de improviso con un lloro enrabietado perfectamente a compás. Bien chaval, apuntando maneras.
Diego Carrasco como siempre sembrado y comprometido con el presente , en su villancico “Alabanza” metió a una flamenca en una patera cruzando el Estrecho con el niño en brazos dándole pecho.
Estos fueron los momentos de la noche que a este jambo más le ‘pellizcaron’.
Noche de alegría, emoción y nostalgia como la misma Navidad cuando vuelve a casa. Voces inspiradas arropadas por músicos impecables. Artistas aplaudidos con entusiasmo por un público que no se quiere ir del teatro de Lina Morgan pidiendo más y más. Noche de gozo.
A la salida se oyó a un jambo reivindicar en esta noche de paz : “¡Menos bombas y más zambombas!”.
María Terremoto por razones médicas no pudo estar. María espero que cuando esta chalaúra se publique ya estés con tus compis en el escenario. Me quedé con muchas ganas de escucharte. Ya te rondaré morena.
Feliz Navidad a todos. Seguiremos ‘buscando el pellizco’.
@esejambo
La Zambomba Flamenca 2015 estará en el Teatro La Latina de Madrid hasta el 29 de Diciembre.