De la Luz

Pablo San Nicasio Ramos

Onubense de la cosecha del 80, Manuel de la Luz destacó siempre como un guitarrista de lo más completo. En lo creativo, en lo técnico y de una solvencia suficiente para hoy acompañar a este, mañana ir con este ballet por medio mundo y al otro día tener un papel destacado en un concurso o certamen de solista. ¿Les suena? Es la realidad del guitarrista flamenco de hoy.  Gran nivel y versatilidad obligada, no queda otra.

Por eso cuando uno de ellos, como es el caso de Manuel, consigue alumbrar un disco en solitario robando horas a su quehacer para regalarse tiempo en su propia carrera, es una alegría que nos gusta compartir. Es un triunfo para la guitarra en su patria, esta que le niega tanto.

Presentamos someramente “De la Luz”, un disco de debut, aunque los aficionados le hayamos visto en directo en repetidas ocasiones.

“Como Tiembla el Agua” presenta por bulerías un combo de lujo, con Diego Amador (no se puede ser más flamenco) y la notabilísima ayuda de las flautas de “El Búho”. Pieza de tremendo juego de tensiones. Junto con la granaína será el fuerte del álbum.

José Valencia (ojo a las colaboraciones que llevamos ya) deja su cante con peso en la bulería por soleá que es “El Vigía” que tiene una preciosa melodía con el coro de “Las Molina”. Manuel de la Luz, como sucede con algunos guitarristas de los que hemos reseñado trabajos recientes, otorga mucho protagonismo a sus colaboradores, quizá robando algo de espacio a la guitarra, la gran relegada siempre.

“Los Molinos” da pie por granaína a que se luzca Rubio de Pruna (no le gusta lo mediocre o asequible al amigo, sigue por lo alto). Eso sí,  en un cante llevado por verdial. Y el toque previo, como decíamos, resulta cumbre. Hay falsetas para el gremio, para coger y devorar, cante grande para el buen aficionado y ni una sola mueca de comercialidad a la galería. Con todo y sin embargo resulta una pista para recordar.

“Calle Nueva” es una nueva oda a la cumbre guitarrística de Huelva. Ese “Niño Miguel” en la mente de todos y que aquí tiene un dignísimo sucesor y apóstol dejando una preciosa muestra por fandangos. De nuevo Carmen Molina destaca en una ajustada letra. Esto huele a Huelva. Si cuando se toca por alegrías como debe ser se nota la sal, aquí tenemos el Conquero a la vista.

“Plaza de la Resolana” cuenta con los pies de Eva Yerbabuena, musa de Manuel durante tantos años y kilómetros. Y con ellos de nuevo “El Búho” dando melodía a una pieza que es comparable en tensión a las bulerías del inicio. Tiene el claro poder de un tocaor de peso, de compás “pasao” y totalmente  conocedor de un toque que, si no se opta por la estética jerezana, conviene llevarlo con el aire que en este disco se muestra. Y atentos a esa firma de Eva. Todo pensado.

La taranta “Cueva de la Mora” es el brindis de Manuel de la Luz al “macho alfa” de la guitarra. Ese al que todos y cada uno de los tocaores con memoria y sentido de la gratitud van ofreciendo en sus apariciones a lo largo de estos meses en los que aún, y van para treinta, se sigue notando la pérdida. Taranta que, de nuevo destaca por el peso. La pulsación de este guitarrista rebosa gusto y flamencura, pero a la vez peso. Nada resulta liviano en este disco.

La soleá es una pista que comparte mitad con el cante de Olivia Molina. Estilo en el que no vemos tanto a Manuel de la Luz. Literal, nos faltan minutos para justificar este toque como creación guitarrística. Más allá de que tanto él como la cantaora están impecables.

“Amanecer” responde al concepto de Fantasía y como tal sirve para que el piano de Cristian de Moret y la guitarra de Manuel compartan visiones. Será lo más alejado del flamenco de toda la propuesta.

Falsetas concretas, siempre en el código flamenco salvo en la última apuntada, sin escarceos a armonías lejanas y con buen sentido de la melodía. Con una técnica irreprochable y toda la flamencura que tiene de serie Manuel de la Luz y que se ha ido haciendo y cocinando a fuego lento con esa pléyade de figuras a las que ha acompañado por todo el Mundo. Manuel destaca además como letrista, productor… y se nota que este disco lleva tiempo en mente. Dejen paso al talento de la guitarra flamenca.

@pablosannicasio

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